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23 Marzo 2006

"En espera de patente cada año un millón de trabajos científicos"

Date: March 4, 2006 (15:09)

México, 4 Nov (Notimex).-

En 2003 el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) recibió casi 12 mil solicitudes de patentes extranjeras, de las cuales se otorgaron cinco mil 887.

Informó Carmen Alvarez Buylla-Roces.

Al dictar la conferencia “La propiedad intelectual y la investigación científica”, Carmen Alvarez Buylla-Roces refirió que a los residentes nacionales se les dieron 121, de un total de 468 requerimientos.

Comentó que 80 por ciento de los trabajos científicos internacionales está registrado en una base de datos de patentes, y cada año un millón de invenciones tratan de ser incorporadas a ese padrón.

La coordinadora de la Propiedad Intelectual de la Coordinación de Investigación Científica de la UNAM, resaltó que uno de los objetivos de esta institución es precisamente conceder derechos de explotación a empresas, individuos, instituciones o centros de investigación, que idean o elaboran productos de aplicación comercial.

Alvarez Buylla-Roces refirió que la Coordinación de Propiedad Intelectual de la CIC trabaja para la construcción de una política integral en la materia con seminarios, publicaciones y un sitio en Internet que próximamente se pondrá a disposición del público.

Explicó que la patente es el título legal a través del cual un Estado garantiza a su propietario los medios para impedir que otros fabriquen, usen o vendan su invención sin su autorización, en el área geográfica donde fue solicitada y por un tiempo de 20 años.

Los requisitos para una concesión de este tipo son que el adelanto sea nuevo en el mundo, con empleo en la industria y que no resulte obvio.

Aquellas creaciones como las mejoras a una máquina, a un procedimiento o artículo, o el diseño de equipo inédito, entre otras actividades, entran en su jurisdicción, detalló, lo que constituye un elemento fundamental para que las empresas puedan competir, a nivel nacional e internacional, con recientes y modernas mercancías.

Para resguardarla se debe realizar un procedimiento para ostentar la titularidad, pero ese resguardo es territorial, es decir, si se solicita en México está vigente en el país, pero se puede reproducir, sin invadir los derechos, en cualquier otra parte del mundo, lo cual hace más complicado un sistema de patentes.

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22 Marzo 2006

"Ferrero vs. Kolitas"

Reforma. Mexico City: Mar 24, 2003. pg. 13

Abstract (Document Summary)

El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial(IMPI), le quitó los derechos de autor y de marca a Alfonso López Negrete, dueño de la empresa Kolitas, creador original de este concepto para comercializar dulces.

“El IMPI me ha robado en favor de la empresa [Ferrero], que hace los productos ‘Huevos Kinder’ y los ‘Kinder Country’; y, es muy grave porque esa empresa esta actualmente utilizando libremente mis marcas y mis derechos de autor, como consecuencia de la ineficiencia y corrupcion que hay en el IMPI”, aseveró López.

Todo empezó en 1997, cuando Ferrero copió la marca ya registrada por Kolitas llamada “Eh Rosa” (un elefante rosa) por uno de color verde o azul. Por lo que López procedió a denunciarlo ante el IMPI.

Full Text

Copyright Editora El Sol, SA. de O. V. Mar 24, 2003
Favorece a la empresa Ferrero. Afirma empresario que lo despojó de los derechos de autor y de la marca de Kolitas .

El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), le quito los derechos de autor y de marca a Alfonso López Negrete, dueño de la empresa Kolitas, creador original de este concepto para comercializar dulces.

“El IMPI me ha robado en favor de la empresa Ferrero, que hace los productos ‘Huevos Kinder’ y los ‘Kinder Country’; y, es muy grave porque esa empresa esta actualmente utilizando libremente mis marcas y mis derechos de autor, como consecuencia de la ineficiencia y corrupcion que hay en el IMPI”, aseveró López.

La semana pasada, durante una comparecencia que sostuvó Jorge Amigo, director del IMPI, diputados de la Comisión de Comercio y Fomento Industrial exigieron su remoción y dijeron que se haría un punto de acuerdo, para practicarle una auditoría por las acusaciones de inventores de corrupción y malos manejos.

López Negrete explicó que a pesar de haberlo denunciado de varias formas (tiene tres demandas en tribunales), no ha tenido respuesta alguna y llegó al punto más grave de que luego de ser el creador de un concepto, se beneficio a una empresa que es extranjera.

Todo empezo en 1997, cuando Ferrero copió la marca ya registrada por Kolitas llamada “Eh Rosa” (un elefante rosa) por uno de color verde o azul. Por lo que López procedió a denunciarlo ante el IMPI.

En aquel entonces el IMPI le dió la razón al empresario mexicano admitiendo el plagio de marca aunque sin sancionar a Ferrero.

Posteriormente, según relato López Negrete, se hizo un operativo para sancionar a un comerciante de la Central de Abastos, recogiendole la mercancía y “ahí quedó”.

En el 2002, se le informó de que el caso jurídico lo había ganado Ferrero y que por lo tanto se le anulaba su creación y que la empresa extranjera podía hacer uso de los derechos de autor y de sus marcas.

Dijo que el IMPI le canceló su marca de manera irregular con alevosía para beneficiar a Ferrero.

Por otro lado, la diputada Aracelí Domínguez del PRI, demandó que el IMPI otorgue la denominación de origen al agua mineral de Tehuacán, que desde el 2000 le fue solicitada y que “sospechosamente” no se ha entregado.

Al mismo tiempo, la empresa mexicana Corporación Rolman, acusó al IMPI de haberle robado su marca, que consistía en una tarjeta de descuento llamada Club Prestige usada en el sector turístico y se le otorgó a la cadena Camino Real.

Con historia

- Como marca, Kolitas obtuvó su registro en EU en 1982 y también lo tiene en Alemania, España, Inglaterra, Canadá, Japón, Argentina y México.

- En 198-85, Kolitas hizo su aparición en la televisión mexicana en Televisa.

Entre 1986 y 1993, Kolitas ocupó un espacio fijo todos los domingos en Canal 13 de Imevisión, difundiendose más de mil horas de producción.

Entre 1991 y 1999 las producciones fueron transmitidas en la cadena Telemundo. De 1985 a la fecha se han publicado 38 libros de aprendizaje.

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13 Marzo 2006

"Crónica Intercampus"

10 DE FEBRERO DEL 2006 1 NO. 231 AÑO III

Inauguran Centro de Innovación y Transferencia de Tecnología

Un factor determinante en el crecimiento económico, es llevar al mercado los nuevos descubrimientos e invenciones y acorde a los compromisos establecidos en la Misión 2015 de promover la competitividad en el país y evolucionar a una economía moderna de base tecnológica, el Tecnológico de Monterrey creo el Centro de Innovación y Transferencia de Tecnología (CIT2).

El CIT2 un concepto nuevo para fomentar el desarrollo de empresas basadas en tecnología, facilitar las actividades de transferencia de tecnología y acelerar la comercialización de nuevas tecnologías, proveyendo el ambiente y atmósfera adecuados para impulsar el crecimiento, reducir riesgos y facilitar la adaptación de estas empresas a los mercados globales, particularmente a aquellos de América Latina.

El doctor Rafael Rangel Sostmann, rector del Tecnológico de Monterrey señaló que por medio de la investigación enfocada en la producción de la riqueza es posible atraer mayor inversión y así promover una institución generadora de conocimiento.
El 8 de febrero autoridades del Tecnológico de Monterrey y del Gobierno del Estado de Nuevo León, participaron en la inauguración del CIT2 , el cual se encargará de la incubación y aceleración de empresas.

Este Centro tiene como finalidad impulsar el desarrollo de empresas basadas en el conocimiento, facilitar actividades de capacitación y transferencia tecnológica, así como fortalecerlas para que inicien su participación en la economía global”, indicó el doctor Alberto Bustani, rector de la Zona Metropolitana del Monterrey.

Algunas de las áreas donde se pretende apoyar a las empresas de base tecnológica son: desarrollo de software, diseño industrial, mecatrónica, tecnología de información y comunicación, entre otras.

Durante la ceremonia de inauguración, el licenciado Natividad González Parás, gobernador de Nuevo León felicitó a la institución por la promoción de oportunidades para que empresas en estado embrionario y jóvenes estudiantes cuenten con la posibilidad de vincularse con el mercado para empezar a producir un mayor desarrollo económico.

Hoy es un día muy bueno, porque vemos al Tecnológico de Monterrey con la capacidad de hacer realidad los sueños de generar riqueza basada en el conocimiento”, afirmó el Gobernador del Estado.

Parcialmente inspirado en el modelo de incubación y aceleración de empresas de base tecnológica, el modelo del CIT2 consiste en albergar una empresa por un periodo de dos a tres años mientras suministra un conjunto de servicios, tanto materiales (espacio físico, laboratorios e infraestructura) como intangibles (conocimiento, experiencia) hasta que la empresa esté más preparada y segura para operar por su propia cuenta.

Actualmente, son 13 empresas las ubicadas en las instalaciones del CIT2, nueve de ellas se encuentran permanentemente en el Centro, en estado de incubación o aceleración en su desarrollo.

Éstas poseen interés de colaborar con el Tecnológico de Monterrey en la generación de investigación y de aprovechar el capital humano y relacional del mismo.
Por otra parte, las cuatro empresas restantes del Centro reciben un apoyo temporal y gratuito, ya que durante un período de dos meses establecen relaciones de cliente y proveedor, además de la capacitación de los participantes.

Estas cuatro empresas fueron seleccionadas de la Incubadora de
Empresas del Tecnológico de Monterrey y de las Cátedras de Investigación de la División de Ingeniería y Arquitectura.

Este modelo de incubación y aceleración de empresas de base tecnológica pretende transferirse a los demás campus del Tecnológico de Monterrey, informó la ingeniera Mónica Breceda, ya que impulsa en alumnos, profesores y la comunidad empresarial la generación de la riqueza basada en el conocimiento.

Con información de la Agencia Informativa y Francisco Díaz
CRÓNICA INTERCAMPUS 2006 D.R. © ITESM PANORAMA MUNDO TEC
http://www. itesm.mx/cronicaintercampus/no23/institucional.html 12/02/2006

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13 Marzo 2006

"Convergencia Tecnológica y la Propiedad Intelectual"

Eduardo Villanueva Mansilla (Perú).
Investigador del Departamento de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Su correo electrónico es: evillan@pucp.edu.pe

La Darknet: un desarrollo de la Internet visto como tensión propia de la convergencia multimedia.
Eduardo Villanueva Mansilla.

La “Darknet” es una abstracción. Sirve para describir las redes creadas a partir del P2P, es decir de la tecnología en la base de Napster y demás servicios de intercambio de archivos.

No se trata que cualquier red o servicio P2P sea la Darknet; más bien, esta red oscura es la manifestación de prácticas sociales que aprovechan la existencia de un conjunto de facilidades técnicas para realizar actividades de manipulación, creación y distribución de contenidos digitales; podría decirse que cada manifestación individual es una darknet en particular, pero que la Darknet es la reunión -imposible- de las mismas: un arquetipo (Biddle, 2002).

La Darknet crea espacios prácticamente incontrolables de difusión de contenidos, los cuales bien pueden ser creaciones sin fines de lucro pero que trasgreden la normatividad internacional sobre propiedad intelectual, archivos ofrecidos por sus creadores, o simplemente archivos pirateados.

La tecnología posibilita que el alcance de estas redes sea inmenso y que las consecuencias sociales de este alcance sean significativas, en especial para sociedades como las de América Latina. Otra descripción posible sería que una darknet sirve un propósito similar al de una Intranet, pero fuera del contexto de una organización, puesto que el principio de la Darknet es similar: se trata de crear redes que si bien son parte de la Internet, no están disponibles para personas que no hayan sido incluidas como usuarias; en esto, se parece a cualquier intranet. Pero dichas redes no están circunscritas a una organización, sino que más bien son por definición no-organizacionales.

El propósito de aquellos que usan la Darknet puede ser múltiple: algunos son piratas con intenciones claras, que buscan impedir el control corporativo de los contenidos; otros son simplemente delincuentes que aprovechan la opacidad de estas redes para desarrollar actividades ilegales, las que sin duda se conducen en busca del beneficio propio. Otros casos tienen motivaciones vagamente libertarias, como el grupo detrás de la Earth Station 5, red P2P basada en el campo de refugiados de Jenin, en Palestina, y que trata mediante su servicio de dañar la economía del enemigo, en este caso los Estados Unidos (Mathew, 2003).

Pero también abundan casos de grupos que han obtenido a través de las redes P2P contenidos que luego han modificado de manera extensa, como por ejemplo una nueva edición de Star Wars: the phantom menace (Kraus, 2001) que circuló un tiempo por la Internet y que ahora estaría en algunas de las redes P2P: la cultura del sampling que nace con el rap pero ahora trasladada a todos los medios, el re-crear modificando obras preexistentes.

Finalmente, una cantidad significativa de los residentes de la Darknet son individuos esencialmente anómicos, que no están interesados en agenda alguna que no sea el mero goce individual de la tecnología o de los contenidos, especialmente si se trata de hacerlo por fuera de cualquier regulación pública o privada. Si todo esto parece una colección de personajes tomados de una novela de William Gibson, no es casual. Gibson, el creador del cyberpunk, refleja las interacciones de esta variedad de grupos de distinta motivación, y propone el ciberespacio como un ámbito más allá de la realidad, en el que se puede trasgredir las leyes de la sociedad convencional aunque se tenga uno que someter a las de las mafias y grupos criminales que controlan el ciberespacio, así como a los códigos que las comunidades creadas por los habitantes del ciberespacio han creado a través de sus prácticas sociales. La combinación de metáforas técnicas y sociales se percibe brillante, sobre todo cuando se constata que Gibson escribió en la década de 1980 sobre cosas que sólo serían fácilmente visibles hacia el año 2000.

La Darknet tiene otro conjunto de manifestaciones, en cada esquina latinoamericana en que aparece un disco compacto con la última película, apenas estrenada en Estados Unidos, antes que los distribuidores tengan siquiera fecha para recibir la versión "oficial". No se trata de negar que la piratería de contenidos es más antigua que la convergencia, ni mucho menos que el grueso de las actividades alrededor de la piratería implican un manejo técnico elemental y extremadamente carente de creatividad alguna.

Pero lo que está sucediendo delante de nuestros ojos sí tiene un carácter original: la tecnología facilita la difusión pero sobre todo el abaratamiento de la piratería, en costos de venta y también en simplicidad de transporte de datos y copiado de los mismos. La tecnología además modifica el carácter de la demanda de productos culturales, puesto que al abaratarlos crea la percepción que no cuestan. Ciertamente, la piratería, que vende apenas al costo de los materiales de reproducción, sirve para culminar el proceso de cosificación de la cultura, al hacerla mero artefacto, sin valor de venta por la creatividad que contiene el medio.

La expectativa del consumidor se convierte en el eterno abaratamiento, en la continua desaparición del
valor comercial de cualquier producto, para facilitar el consumo pero no la existencia de una industria cultural que vive, precisamente, de la capacidad de vender el contenido a precios mucho mayores que los que el continente justificaría.

Muchos de las películas copiadas que circulan por KaZaa o se venden en una esquina cualquiera son versiones tomadas de discos oficiales, como por ejemplo aquellos que se entregan a jurados de premios tales como el Oscar. Estas versiones, perfectamente legítimas, son rápidamente copiadas a las distintas redes, o enviadas a través de CD aparentemente inocuos de mano en mano; gracias a la tecnología, estas copias carecen de las fallas propias de las copias de copias en medios magnéticos, a más de tener una flexibilidad inherente al formato digital que ninguna versión magnética podría simular. Otras copias son hechas con cámaras digitales en los mismos cines, y en algunos casos el resultado no tiene mayor diferencia, salvo la pobreza del audio, que las copias piratas de videos que abundan hace años en América Latina y otras regiones del mundo, y que han forjado un gusto indiferente a la precariedad en muchos consumidores.

Lo que hace relevante a la Darknet es la manera como permite que actividades de diverso carácter se encuentren con cada vez más público; formas comerciales ilícitas, como la piratería, aprovechan las facilidades técnicas tanto como los grupos contraculturales o anómicos, y también activistas de la "libertad digital".

Esta combinación llega al público en general de manera muy simple, sin sutilezas: el resultado de la consciente actividad antisistémica que niega la propiedad intelectual puede ser el insumo del pirata informático, mientras que la compulsión del cracker con mayor adicción a la "última versión" de un programa informático abastece las necesidades de jóvenes creadores de virus, que suelen carecer de mayor agenda que aquella del caos y su disfrute. El público goza y sufre por igual, sin importar el origen, y sus patrones de consumo y sus hábitos sociales son lentamente alterados por las prácticas de la Darknet. Esto además debe considerar a los que viven de los productos de la Darknet sin ser parte de ella: desde los recién iniciados técnicos informáticos que ponen una versión crackeada del Windows XP en una computadora ensamblada, hasta el vendedor callejero de videos piratas, una porción nada despreciable de nuestras economías se alimenta de la Darknet, y la requiere.

Nuestra relación con la tecnología, pero también y quizá aun más con los contenidos de la comunicación social actual, tiene como componente ineludible, casi fatal, a la Darknet. Difícilmente se logre detener la disponibilidad de contenidos que la Darknet ofrece en la actualidad, dada la fragmentación de la misma. Si en los inicios de la tecnología en su base, el P2P, sólo se contaba realmente con un tipo de contenido, el archivo de música en formato MP3, y un único, aunque enorme, servicio, Napster, ahora tenemos una oferta sumamente variada, que va desde servicios con pretensiones cuasi comerciales como KaZaa hasta sistemas como el eDonkey, completamente fuera del alcance de cualquier sistema de control puesto que carece de control central alguno, ni de autoridad alguna, ni de propietario de una marca comercial, o de productor de software detrás.

Estas redes, que se forman a partir de un pequeño paquete de software conocido como Gnutella,1 se generan a partir de la invitación de un usuario a otro para convertirse en nodo de la Red. La Red crece y se quiebra en nuevas ramas en la medida que cada grupo de usuarios opta por autoasignarse una identidad, separada de aquella de la que vienen, y por lo tanto el ingresar a esta nueva red conocer al grupo que asigna esta identidad. Careciendo de algo vagamente parecido a una cabeza de red, cada una de las pequeñas excrecencias de la primera red puede vivir una vida autónoma, completamente carente de contacto con otras redes similares, puede reproducirse por su cuenta y también puede cambiar de nombre y perderse en las transacciones nuevas que genera. Cada red, al ser independiente de otra, no deja mayor huella informática; cada red refleja su propia lógica de uso, las costumbres de los usuarios, sus singulares capacidades técnicas.

En suma, la Darknet es una colección tan variada en su base técnica como social, que crea una nueva colección, de prácticas sociales, cuya multiplicidad de intenciones y de estilos las hace realmente tan diversas como la humanidad. Pero sobre todo, la Darknet es un ejercicio indetenible de individualidad grupal, técnica y prácticamente indescifrable que no tiene una característica única, más allá del aprovechamiento por parte de esta enorme variedad de grupos humanos del potencial técnico que ofrecen las redes P2P.

Muchos de los usuarios de la Darknet aprovechan su potencial para actuar a espaldas de las limitaciones propias del sistema internacional de propiedad intelectual, haciendo posible un espacio creativo mucho más intenso, y atractivo para otros creadores, que cualquier alternativa “formal”; esto hace a la Darknet un espacio poco atractivo para los grandes conglomerados que necesitan
controlar los canales de distribución de contenidos para mantener el negocio actual (Lasica, 2004). La Darknet resulta así siendo un sistema técnico que sustenta una visión paralela, más que alternativa, de la comunicación humana. Paralela porque requiere a la vida social convencional, legal y atada por las prácticas sancionadas por la convergencia multimedia, para vivir y medrar en ella.

Como cualquier otro caso de criminalidad organizada, de movimiento contracultural o de anomia pura y simple, no se trata de darle un sentido alternativo, es decir de construcción de una nueva realidad o una nueva forma de vida social y económica, a lo que finalmente sólo se define por oposición a los aspectos formales y de control propios de una forma de vida social y económica ya establecida. La Darknet existe porque la Internet está ahí, de la misma manera que la piratería existe gracias a un mercado "formal" de contenidos. Claro está que la Darknet puede tener otros usos, puede ser aprovechada de maneras menos confrontacionales o más constructivas, y sin duda alguna lo es; pero la clave está en la manera como se ha convertido en un mecanismo para la alimentación constante de una economía de la comunicación paralela, y de prácticas comunicacionales y sociales que medran la cultura popular masiva para su enriquecimiento no comercial o para-comercial. Un detalle más: técnicamente, la Darknet se imbrica a la Internet "normal" de una manera esencial.

Su existencia requiere a la Internet en varios niveles, dado que la conectividad a la Darknet pasa por contar con conexiones a la Internet. Los protocolos de intercambio de archivos en la base de esta red oscura aprovechan el sistema de intercambio de datos en el que la Internet se basa. Pero por encima de todo, la Darknet resulta viable gracias a la vasta población de la Internet, que ha permitido tanto un público interesado en y capaz de usar sistemas de intercambio de datos complejos, pero además porque la percepción de aparente normalidad que acompaña a las actividades de intercambio de información en la Darknet, que en su mayoría son ilegales, se puede atribuir a que existe un parecido lo suficientemente alto entre la Internet y la Darknet para sugerir que, en realidad, es tan normal como cualquier servicio de la Internet, como la World Wide Web o los mensajes instantáneos.

La definición de ilegalidad que se le adjudica a servicios como Napster se enfrenta a usos aparentemente inocuos, normales, por parte de gente normal, incapaz de criminalidad alguna: el estudiante universitario
que ya no compra música porque toda la baja o la compra pirata, ¿acaso es un criminal ante sus propios ojos? ¿cómo puede serlo, si apenas está usando la Internet? El resultado es una tensión que atraviesa casi cualquiera de las líneas de acción de la convergencia, pero que en realidad no implica una resolución en el sentido que se discute en este texto.

La Darknet y lo que ella nos ofrece seguirá su existencia paralela sin que cualquiera de los escenarios de conflicto o de resolución la afecte. En países como los nuestros, su presencia, aparente en las calles y las computadoras, será una señal de la explosiva mezcla creada por una tecnología tan potente como la Internet con unas sociedades y economías tan afectadas por la informalidad y la falta de valoración de la vida social bajo leyes y normas, aceptadas por todos pero sobre todo ejercidas y aplicadas por todos.

En América Latina, la comunicación social recibe el impacto directo de la Darknet, al menos en tres grandes niveles: altera la relación con o la presencia de grandes conglomerados mediáticos; propone una alternativa de supervivencia para muchos a cambio de abaratar el consumo, no sólo monetariamente; y crea una tensión inmensa entre los que tienen que ser formales y los que pueden ser informales. La tecnología ha permitido generalizar las copias de relativa buena calidad, ha abaratado inverosímilmente los precios y ha hecho la producción tanto veloz como inmediata. Las pequeñas y las grandes empresas por igual, dedicadas al alquiler de videos o a la venta de música grabada sufren las consecuencias de la piratería, aquí y en todas partes, pero en nuestra región la cuestión toma un cariz crítico, que sirve como demostración cotidiana de un problema más serio: nuestra precaria conexión con el mundo interconectado.

Ciertamente, la piratería es un buen negocio. Sostiene a desempleados que no tendrían otro medio para subsistir, sin duda, pero a la larga los que viven del negocio son los líderes del sistema que alimenta al pequeño vendedor callejero. Se menciona a la mafia rusa, a la mafia nigeriana, a las tríadas de Hong Kong, y varios etcéteras más; lo cierto es que el comercio de contenidos pirateados es una manifestación concreta, fácilmente asible de la Darknet, la que no es la mafia, o el comercio pirata, pero que es usada permanente por aquellas, lo que la fortalece y toma colores locales gracias a la constante oferta de contenidos para un público ansioso de consumir de manera rápida y fácil, pero sobre todo barata, los últimos productos culturales de consumo masivo que incesantemente se nos ofrecen a través de los medios convencionales.

Que La Pasión de Cristo haya salido a la venta, en una copia pirata infame, apenas estrenada en los Estados Unidos, provocando su apurado estreno en salas de cine locales, es una señal del alcance de la Darknet y de las mafias que la aprovechan. Pero esta situación también debe ser vista como indicación del conflicto inevitable que nuestros Estados nacionales tendrán a la hora de lidiar con el tema de propiedad intelectual.

Concretamente, la existencia de la Darknet ofrece la posibilidad de ampliar la piratería, si se quiere, de democratizarla. No se necesita contactos, como antes, o socios fuera del país que envíen el material; basta una buena conexión a la Internet y equipamiento para hacer las copias. Sin duda, el negocio masivo es asunto de aquellos asociados a las mafias que hacen circular el material, pero a pequeña escala es posible usar la Internet para entrar en el juego y aprovecharlo al máximo.

No sólo los piratas pueden usar la Darknet: los consumidores de a pie la usan cada vez que buscan una canción, y muchos creadores artísticos la aprovechan para difundir sus productos. Pero si nuestro interés es el proceso de la convergencia multimedia, tal como ha sido definido anteriormente (Villanueva. 2000: 224-231).

Si bien existe un debate constante sobre la cuestión, la propiedad intelectual tiene un conjunto de tratados y normas internacionales que la configuran de una manera muy directa, a favor de los derechohabientes corporativos. Como se explicó previamente, la corporativización de las industrias culturales tiene como consecuencia principal que los actores centrales en el tema de propiedad intelectual no son los creadores, sino las grandes empresas que controlan la distribución y que además definen los términos de la creación. No se trata meramente de música, sino que también se incluyen las patentes, como el caso de los debates sobre patentes médicas que las iniciativas de atención masiva a pacientes infectados con VIH en países en desarrollos, frente a la posición oficial del gobierno de Estados Unidos que demanda no hacer uso de medicinas genéricas, a pesar del enorme diferencial de costos.

La situación de Latinoamérica en este conflicto es especial, distinta a la de otras regiones en donde el consumo de piratería o la convalidación social de la misma no parecen tener la misma fuerza. Sin duda, en los países desarrollados el consumo de piratería es menor al consumo de productos oficiales; en los países asiáticos emergentes, excluyendo a la China con todas sus complejidades, la piratería afecta sin llegar a definir por completo el consumo.

Pero en nuestra región la piratería, en mayor o menor medida, florece hasta reemplazar el consumo oficial, sancionado por los productores y apoyado en la legalidad. Esto, a pesar que nuestros países han suscrito tratados y convenios que los obligan a cumplir con las normas internacionales, y que por lo tanto deberían obligar a la represión. ¿Pero la represión de exactamente qué? La venta al menudeo o el consumo son las manifestaciones más concretas de la actividad de producción paralela de contenidos, pero sin duda son apenas partes de un proceso más grande, con más cómplices y partícipes que el pequeño ambulante que invierte cierto capital en una actividad de bajos márgenes y ninguna seguridad.

Los decomisos y las campañas contra la piratería niegan dos elementos centrales: la piratería es una actividad bien financiada y capaz de actuar gracias a que "aceita" las partes de la cadena represiva donde más daño se le podría hacer, en la importación masiva de insumos y equipamientos; pero también es una actividad que más allá de la represión cuenta con un inmenso incentivo, que es la ganancia pura y limpia. Por mucha represión, los piratas seguirán produciendo porque el negocio es demasiado bueno, a pesar de los precios ínfimos que cobran, dado que no tienen que pagarle a más socios que ellos mismos, y el producto terminado se vende solo, ante el interés del público por consumirlo.

El consumo de piratería trae consigo una consecuencia que a largo plazo puede ser importante por los efectos colaterales que produciría: el consumo de material barato y rápidamente accesible, tanto como la disponibilidad de contenidos en la Darknet, hace que el control sobre la distribución y venta de los productos culturales escape de los conglomerados que los crean. Las expectativas de un público cultivado en la piratería no son meramente de costo, sino de oportunidad: la secuencia tradicional de venta de contenidos, por ejemplo la del cine con estreno en sala, alquiler o venta de cintas / DVDs, exhibición en cable, exhibición en televisión de señal abierta, ya no existe en América Latina, porque el estreno es acompañado por la venta de una copia, por lo general tan barata como de mala calidad.

La calidad del consumo, que el DVD podría haber mejorado gracias a que ha hecho que los precios "formales" caigan con mayor calidad y variedad, puede verse empujada hacia abajo; pero más importante aún, para el público en general la lógica de consumo ya no es controlada por los productores, sino por una entente pas si très cordiale entre los productores y los piratas. Entonces, la esfera mediática oligopolizada y global que ofrece el grueso de los productos culturales termina conviviendo, sin quererlo, con una industria parasitaria, viral, que existe paralelamente a ella, y que medrará gracias a que la tecnología facilita el proceso de quebrar el control original de la producción simbólica comercial.

Una y otra subsistirán, dado que para el público en general es posible que los intentos de cerrar la Internet para evitar sistemas de intercambio de archivos como KaZaa bien pueden funcionar; pero para las mafias que manejan la piratería, el incentivo para quebrar cualquier sistema de seguridad es tan alto que muy probablemente ningún mecanismo de protección dure mucho tiempo.

El consumidor común tendrá dos alternativas: comprar caro pero legal, o comprar malo e ilegal, pero barato. La tensión entre lo formal y lo informal no es para nada banal: la existencia de pirateria bien puede convertirse en movimiento de encarecimiento de los productos formales, especialmente cuando las empresas transnacionales de la comunicación y la información pueden optar por rendirse ante la competencia. En algunos casos, para sobrevivir, se opta por bajar precios; en otros, en abandonar mercados. Al hacerlo, los que tienen la obligación de la formalidad terminan perdiendo.

La formalidad es obligada para muchas instituciones que viven en el marco de la legalidad, que son sujetas a inspecciones y que tienen la tarea de presupuestar ordenadamente sus adquisiciones de software, o de contenidos en general. Para el público en general, el consumo de piratería se puede convertir en la opción preferente o en la única opción, acostumbrados a costos bajos a cambio de calidades menores. La cultura de la fotocopia, propia de muchas instituciones académicas, existe para los alumnos, en cierta medida para las bibliotecas, pero definitivamente no puede ser la base de la creación de colecciones académicas.2 El software pirata puede ser el medio preferido para el estudio, pero privadamente, en casa, no en la universidad que bien puede recibir una auditoría y sufrir elevadas multas si se la encuentra llena de copias ilegales.

Como dice Band (2001: 32-34), la aplicación de la ley sólo puede darse cuando el costo de hacerlo es manejable, con el resultado que la piratería se impone para el consumo masivo privado pero no es una opción para el consumo formal. Frente a este tema, ¿cómo fortalecer el desarrollo de contenidos en una región atravesada por las consecuencias de la existencia de la Darknet? No parece haber sensibilidad política para defender el derecho al uso justo, ni mucho para crear condiciones para que el intercambio de información y conocimiento en la región tenga una intención menos orientada al negocio. La piratería rampante no impide que la creación artística e intelectual siga existiendo, a pesar de estar de hecho sometida a las presiones de la falta de apoyo, de la precariedad de la actividad académica o de la simple falta de mercados para desarrollos.

La escena intelectual latinoamericana no es para nada un lecho de rosas pero tampoco le debe su existencia a una industria cultural mayúscula; la escena artística depende de sinergias con otras actividades, la académica o la cultural/comercial, para sobrevivir. Sin embargo, la existencia de la Darknet facilita la actividad de creadores, de una cultura de intercambio de ideas y de nuevos productos, que no necesariamente puede existir bajo la égida de las limitaciones que los grandes conglomerados imponen a la cultura mediática (Lessig 2001 y 2004). Ese el lado positivo, generoso, de la Darknet. Lo que los participantes de las distintas redes pueden hacer esta a su alcance pero no al de otros, por lo que pueden crecer con relativa libertad; el problema es que podemos estar ante la libertad del ghetto. Sería buen terreno para intentar la existencia de un commons, de una cultura del libre intercambio de la información y la comunicación (Villanueva, 2004), dado que de hecho, es poco lo que se puede hacer para explotar las posibilidades comerciales de la actividad académica.

Pero en países amarrados a estados poco creativos y con sistemas jurídicos rígidos, es probable que la iniciativa desde la base requiera mucha paciencia y sobre todo, tiempo. La convergencia multimedia bien puede terminar siendo, en nuestra región, el camino perfecto para que la propiedad intelectual caiga por la borda, con nuestros estados sufriendo las consecuencias en la forma de sanciones, presiones y general falta de credibilidad.

El consumo no terminará, pero las industrias culturales nos mirarán como a parias. Pero quizá de esta situación pueda aparecer un commons tal vez resignado a promover el intercambio de ideas, desde la perspectiva de aquellos que no tienen mucho que ganar con el sistema comercial.

La Internet latinoamericana puede tener la forma de una Darknet, con lo bueno y lo malo que esto implicaría. El futuro, y ulteriores investigaciones, servirán para saberlo.

Fuentes de información Band, J. (2001) : The copyright paradox. En: The Brookings review, 19 (1), invierno 2001, pp. 32-34. Biddle, P., et al (2001): The Darknet and the Future of Content Distribution. Microsoft Corporation. En: http://crypto.stanford.edu/DRM2002/darknet5.doc Honan, M. (2003): “The enigma of Earth Station 5: can a file-trading network that promises total anonymity and is based in the Palestinian Territories escape the wrath of the entertainment industry? En: http://archive.salon.com/tech/feature/2003/12/03/es5/index.html. Kraus, D. (2001): “The Phantom edit”: how one “Star Wars” fan nearly fixed the “Episode 1” disaster, and why George Lucas is indirectly stoking another kind of digital revolution. En: http://dir.salon.com/ent/movies/feature/2001/11/05/phantom_edit/index.html?sid=1045651 Lasica, JD (2004): Darknet: remixing the future of movies, music and television. New York: Wiley, 2004 (en prensa). Disponible parcialmente en www.darknet.com. Lessig, L. (2001): The future of ideas: the fate of the commons in a connected world. New York: Random. ------------- (2004): Free culture: how big media uses technology and the law to lock down culture and control creativity. New York, Penguin. Villanueva, E. (2000): Convergencia multimedia: más allá de la Internet. En: Diálogos de la comunicación, 59-60, pp. 224-231.. ----------------- (2004): Senderos que se bifurcan: dilemas y desafíos de la sociedad de la información. Lima: PUCP (en prensa). 1 Gnutella es el nombre genérico de una tecnología que permite intercambiar archivos bajo redes P2P, la cuál sirve como base de una serie de aplicaciones, las que tienen distintos grados de sofisticación y privacía, lo que permite que las redes resultantes de estas aplicaciones sean relativamente abiertas o decididamente cerradas. 2 En Perú, donde los libros son caros y escasos, la cultura de la fotocopia ha llevado a que los alumnos midan sus adquisiciones de bibliografía en el costo de un paquete de fotocopias: "tengo que leer 5 soles (unas 50 carillas) para el curso X".

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13 Marzo 2006

"Crearán Fondo para Patentes "

Publication: El Norte - Negocios
Date: January 23, 2006

Crearán fondo para patentes
Lilia Chacón

MÉXICO.- Debido a la baja presentación en los últimos años de solicitudes para protección de inventos y desarrollos, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual y la Secretaría de Economía, lanzarán en marzo próximo un fondo para el desarrollo de patentes en México, con un monto inicial de casi 20 millones de pesos.

“Al cierre del 2005 solamente se registraron 538 solicitudes de patentes, y en los últimos 5 años, del 2000 a la fecha, se tienen acumuladas 94 mil 909 patentes, lo que coloca a México entre los últimos niveles de innovación en cualquier indicador internacional”, dijo Jorge Amigo, director general el IMPI.

Para contrarrestarlo, explicó, las 3 dependencias lanzarán el nuevo programa a fin de crear una cadena de apoyo nacional para la investigación y desarrollo que sea productivo y comercialmente viable.

Se buscará captar desde los centros de investigación e inventores independientes, los proyectos que sean realmente innovadores, puedan ser explotados comercialmente o que ya estén recibiendo ayuda del Conacyt y que requieren de apoyo financiero para cubrir el pago de una patente nacional (de 9 mil pesos) o internacional (que puede sobrepasar los 200 mil pesos).

Posteriormente podrán ser apoyados por el fondo Pyme de la SE para sacarlo a producción, genere empresas y nuevos empleos, explicó el directivo.

Otras de las ventajas que se esperan con este fondo, es la creación de Inventario Nacional de Proyectos de Investigación del País, a fin de identificar en qué trabaja cada investigador y evitar que se dupliquen esfuerzos local y mundialmente, así como violaciones de patentes por desconocimiento.

En las siguientes semanas, adelantó Amigo, las dependencias se reunirán para establecer los mecanismos de operación del fondo y la creación sobre la conformación de las miembros y espacios de las juntas para la evaluación de los proyectos candidatos a la ayuda.

Respecto a los recursos, Amigo comentó que una parte
vendrá del superávit que desde 2002 reporta el IMPI (ya que sus recursos no provienen del erario, sino del pago de los servicios que hace a la población y la empresas) que alcanza cerca de 500 millones de pesos.

Se registran más...

Solicitud y entrega de patentes del IMPI 2000 a 2005

Solicitudes Resoluciones
2000 15,331 10,336
2005 17,658 20,110
Fuente: IMPI

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13 Marzo 2006

"Impiden labor antipiratería que hace IMPI "

Author(s): Mario López .
Document types: Economía y Negocios (Economy and Business)
Section: Negocios
Publication title: Reforma. Mexico City: Feb 8, 2005. pg. 10
Source type: Newspaper

Abstract (Document Summary)

De cada 10 denuncias administrativas que entabla la industria del software por piratería, el Instituto Mexicano de Protección Industrial (IMPI) puede procesar y cumplir solo 6 de ellas, informó Kiyoshi Tsuru, representante de la Business Software Alliance (BSA).

“Es grave que las visitas de inspección realizadas por el IMPI no puedan completarse por diversas razones, lo que incentiva al presunto infractor a cometer actos ilícitos y a quien castigan es al titular de los derechos sobre software”, explicó el nuevo Country Manager de la BSA en Mexico.

El año pasado la BSA presentó 34 demandas administrativas ante el IMPI, y en 17 casos se llegó a un acuerdo, lo que generó ingresos para las empresas por 140 mil 132 dolares, una cifra por debajo de lo previsto.

Limitan muchas de las empresas que operan con programas ilegales el acceso al organismo para verificar .

Full Text

De cada 10 denuncias administrativas que entabla la industria del software por pirateria, el Instituto Mexicano de Protección Industrial (IMPI) puede procesar y cumplir solo 6 de ellas, informó Kiyoshi Tsuru, representante de la Business Software Alliance (BSA).

Destacó que en la mayoría de los casos, los acusados se niegan a abrir las puertas de la empresa.

“Es grave que las visitas de inspección realizadas por el IMPI no puedan completarse por diversas razones, lo que incentiva al presunto infractor a cometer actos ilícitos y a quien castigan es al titular de los derechos sobre software”, explicó el nuevo Country Manager de la BSA en Mexico.

Expusó que en muchas ocasiones los inspectores del IMPI llegan al domicilio donde se presume hay programas pirata y las empresas o usuarios finales les niegan el acceso.

Además, México es el único País donde se exige una fianza contra posibles daños ocasionados a la empresa o al usuario durante el peritaje, pues se levanta la inspección y el proceso dura de tres a seis meses, lo que es otro factor que, dicen, desincentiva a los empresarios a presentar denuncias.

“Si no abren los usuarios finales, se tiene que iniciar el procedimiento, con lo que se incrementan los costos y esto desincentiva”, aclaró.

El año pasado la BSA presentó 34 demandas administrativas ante el IMPI, yen 17 casos se llegó a un acuerdo, lo que generó ingresos para las empresas por 140 mil 132 dolares, una cifra por debajo de lo previsto.

Además se llevaron a cabo 50 acciones legales antipiratería, que concluyeron con 52 personas arrestadas por actos delictivos de pirateria y delincuencia organizada y se incautaron 42 mil discos piratas de software.

A pesar de que México se encuentra detrás de Brasil en el índice de piratería en America Latina, dijo Tsuru, en ese país hay herramientas que permiten ejercitar acciones civiles y penales contra daños y perjuicios.

“En Brasil existen miles de operativos al año, y el número de estos y las visitas de inspección son notoriamente menores en México”, preciso.

El año pasado en Brasil se realizaron 210 demandas, 845 acciones policiacas y se lograron incautar 1.2 millones de discos piratas de software.

Por ello, una de las primeras acciones que llevará a cabo la BSA será tener acercamientos con los organismos empresariales y gubernamentales para analizar donde estan los baches que impiden que la legislación se aplique de manera adecuada.

De acuerdo con la consultora IDO México, la industria del software en México crecería 12 por ciento anual, sino existiera piratería en el País, mientras que el año pasado se tuvieron perdidas, por esta actividad, de 369 millones de dólares.

Atado de manos..

México es el único País donde se exige una fianza contra posibles daños a la empresa o al usuario durante el peritaje que realice el IMPI.

- El año pasado la BSA presentó 34 demandas administrativas ante el IMPI.
- Se llevaron a cabo 50 acciones legales y se incautaron 42 mil discos piratas de software.
- En Brasil se entablaron 210 demandas, 845 acciones policiacas y se incautaron 1.2 millones de discos piratas de software.
- En México, la piratería de software representa perdidas por 369 millones de dólares.
- En Brasil las perdidas por este delito alcanzan los 519 millones de dólares.

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13 Marzo 2006

"Microchangarros no han obtenido Patente de su producto o servicio"

Publication: El Sol de México
Date: December 6, 2005

Sólo 17% de microchangarros pagan impuestos
Admite la Secretaría de Economía
ALEJANDRO DURAN

Del millón 200 mil micronegocios que se han generado a través del Programa Nacional de Financiamiento a Microempresarios (Pronafim -mejor conocido como el de apoyo a changarros-), sólo el 17 por ciento paga impuestos, admitió la Secretaría de Economía (SE).

Así lo externó Maricarmen Díaz Amador, coordinadora general del programa aludido, quien agregó que tampoco ninguna del total de las empresas apoyadas han obtenido la patente de su producto o servicio, lo cual las coloca descobijadas ante la voracidad copiadora de China, tal como ya ocurrió con un arreglo de novia fabricado por purépechas que ya fue “pirateado” por los asiáticos.

En este sentido, la funcionaria indicó que el programa para apoyar a microempresarios sigue en crecimiento, con miras a consolidarse como un esquema para abatir la pobreza, pues aseguró que lo acreedores de un microcrédito han registrado un aumento de 30 por ciento en sus ingresos.

En conferencia de prensa, la funcionaria indicó que debido que los proyectos financiados por el Pronafim registran ingresos mensuales en alrededor de mil 700 pesos, no están sujetos fiscales, por lo que “ni son ni formales ni informales”, amén del nivel de sus ingresos, respondiendo así a todas las voces -principalmente dirigentes del sector privado- que han recriminado al Gobierno federal de convertirse en un promotor de la informalidad.

Sin embargo, dejó en claro que una vez que los proyectos productivos maduran, crecen y por lo tanto registran mayores ventas, tienen que registrarse ante Hacienda, como cualquier empresa familiar o pequeña empresa, para obtener su correspondiente Registro Federal de Contribuyentes y cumplir con su correspondiente pago de impuestos.

“Primero, de origen, los microempresarios no son ni formales ni informales, porque estamos hablando de un ingreso familiar promedio de mil 700 pesos al mes, es decir, no son sujetos fiscales en cuanto a ingresos, en cuanto a actividad; el programa, ya que pertenece a la Secretaría de Economía, yo puedo decir que, sin lugar a dudas, es uno de los puentes efectivos de paso a la formalidad, otorga los medios para que se crezca del autoempleo a las empresas familiares y de ahí a la pequeña y mediana empresa”, señaló.

En este sentido, señaló que un reducido porcentaje de acreedores a un financiamiento del Pronafim ha pasado a nivel de talleres familiares y pequeñas empresas, por lo que la gran mayoría no paga impuestos.

“El 90 por ciento de los pequeños negocios que inician con el microcrédito permanecen al menos a lo largo de dos años, esa es la medición que tenemos, pero posiblemente vayan más de los dos años, o sea, aquél que inicia, que tiene ganas de salir adelante, no lo abandona; a lo mejor no crece, pero no lo abandona, y aproximadamente el 17 por ciento migra a empresas familiares y a pequeñas y medianas empresas, entonces, en el momento en que empieza a crecer, que tiene posibilidades de crecer, un requisito para crecer es el registro ante la Secretaría de Hacienda para el tema de las facturas, y una comercialización más efectiva de sus productos”, señaló.

En cuanto al registro de las patentes, la funcionaria informó que ninguno del millón 200 mil microempresas apoyadas por el Pronafim ha registrado ante el Instituto Mexicano de Protección Industrial (IMPI) su producto o servicio, como consecuencia de la falta de cultura en la materia que enfrenta todo el país.

Reconoció que esta realidad ha permitido que otros productores, como el caso de los chinos, copien alevosamente los artículos, en detrimento de los artesanos mexicanos, por ejemplo.

Y ello, porque refirió que durante el primer semestre del presente año, la Secretaría de Economía detectó la circulación en distintas partes del país de un ramo de novia procedente de China con características muy similares a las que elaboran purépechas mexicanos.

Por ello, informó que el Pronafim, como parte de los esfuerzos para proteger a los pequeños emprendedores, pondrá en marcha una estrategia de comercialización para enfrentar la feroz y alevosa batalla que representan los chinos.

Finalmente, Díaz Amador informó que continúan en marcha las negociaciones con el Buró de Crédito, con el objetivo de que los acreedores de un préstamo a través de una microfinanciera puedan obtener un historial crediticio y con ello aspirar en un futuro a obtener un crédito a través de la banca comercial.

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13 Marzo 2006

Pelean "marca" Bimbo y Sabritas

Víctor Fuentes. El Norte. Monterrey, Mexico: Jan 10, 2006. pg. 3

Abstract (Document Summary)

Grupo Bimbo, productor de la botana Takis, inició una demanda de propiedad industrial contra Sabritas, para exigir que esta retire del mercado su producto Rancheritos TKO’S.

Según reportes de Bimbo a la Bolsa Mexicana de Valores, Sabritas aún controla 70 por ciento del mercado de las botanas saladas en México -valuado en 2 mil 82 millones de dolares-, a 26 años de que [Barcel] comenzó a operar.

El caso ya esta en los tribunales, luego de que el 6 de julio, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) tomó cartas en el asunto y el 26 de septiembre notificó a Sabritas que existían registros anteriores al de TKO’S que podian oponerse a este.

FulI Text (366 words)
Copyright Editora El Sol, SA. de O. V Jan 10, 2006

MÉXICO.- Los dos gigantes de las botanas en México mantienen una guerra con mucho sazón. El motivo? Sus respectivos productos TKO’S y Takis.

Grupo Bimbo, productor de la botana Takis, inicio una demanda de propiedad industrial contra Sabritas, para exigir que esta retire del mercado su producto Rancheritos TKO’S.

La empresa de la familia Servitje asegura que Sabritas plagio el nombre de Takis, una botana que su subsidiaria Barcel registró previamente, según documentos judiciales obtenidos por EL NORTE.

Aunque se escribe TKO’S, se pronuncia “tecos”, similitud que según Grupo Bimbo puede generar confusion entre los consumidores.

La disputa es de poder a poder. Bimbo tiene ventas anuales por mas de 50 mil millones de pesos, pero enfrente ésta Pepsico, la dueñaa de Sabritas, trasnacional con ingresos de mas de 300 mil millones de pesos en 2004.

Según reportes de Bimbo a la Bolsa Mexicana de Valores, Sabritas aun controla 70 por ciento del mercado de las botanas saladas en México -valuado en 2 mil 82 millones de dolares-, a 26 anos de que Barcel comenzo a operar.

El caso ya esta en los tribunales, luego de que el 6 de julio, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) tomo cartas en el asunto y el 26 de septiembre notificó a Sabritas que existian registros anteriores al de TKO’S que podian oponerse a este.

Sabritas promovió una demanda de amparo y un tribunal federal le otorgo, en noviembre pasado, una suspension para que, por el momento, el IMPI no la obligue a suspender la produccion y comercializacion de los Rancheritos
TKO’S.

Y es que, según la Ley de Propiedad Industrial, la autoridad puede ordenar ese tipo de medidas “precautorias” cuando una empresa acusa a otra de competir deslealmente con el uso de marcas ya registradas.

Le ponen sal al asunto

El mercado de las botanas saladas en Mexico esta valuado en 2 mil 82 millones de dolares
Sabritas tiene 70 por ciento del mercado de botanas saladas en el País.

Barcel lleva 26 años de competir en el mercado mexicano de botanas saladas .

Grupo Bimbo pidio al IMPI sacar del mercado los Rancheritos TKO’S de Sabritas .

Un tribunal federal suspendio cualquier acción del IMPI contra Sabritas

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Sobre mí

La idea del observatorio surgió desde que asistí al taller de la importancia de las patentes y el interés de mi hermana por plasmarlo como proyecto final para su tesis de Maestría en Telecomunicaciones.
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